Estudio revela que respirar sin mascarilla esparce el Covid19 más de 2mts


Estudio revela que respirar sin mascarilla esparce el Covid19 más de 2mts

19 Julio, 2021

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Se demostró que los actos de toser y estornudar no son los únicos que esparcen el virus lejos de su portador, en la simulación realizada por los investigadores se revela que el cubrebocas disminuye significativamente la distancia a la que se esparcen las partículas de saliva contaminadas.

El uso de mascarillas, gel antibacterial, lentes protectores, pantalla facial y el distanciamiento social se han vuelto medidas obligatorias en ciertos entornos para prevenir la propagación del coronavirus (lástima que no sea una práctica generalizada). Sin embargo, la mayoría de personas a nivel mundial parecen olvidarlo, y aunque algunos gobiernos (en realidad muy pocos) han establecido sanciones de multas, prisión y acusaciones penales de "asesinato voluntario" para aquellos que salen a la calle sin las debidas medidas propias de bioseguridad, los contagios por irresponsabilidad van en aumento y lejos de controlar la pandemia, a ello se le suma la escasez de vacunas, los efectos secundarios de las mismas y las variantes del virus cada vez más agresivas y mortales, con mayor capacidad de contagio y ya sin respetar rangos de edad ya que atacan con mayor énfasis a los infantes, adolescentes, jóvenes y adultos mayores, quienes a la postre son los que menos se cuidan, se creen inmunes y no han cesado su vida social en exteriores y sobre todo visitando casas de familiares y amigos que si se resguardan, así como realizar fiestas clandestinas en espacios cerrados.

En otro lote de población están los que salen a sus trabajos por ser sectores prioritarios, autorizados en su funcionamiento o porque simplemente existe la necesidad del trabajo, en donde, la rutina logra vencer el cuidado de las bio normas seguras y suelen usar comedores comunes, o ingerir bebidas y alimentos en restaurantes, heladerías y sitios de comida rápida (los que deberían solo despachar alimentos por Delivery o Pickup), o sencillamente quitarse la mascarilla en sus oficinas sin recordar que los aires acondicionados centralizados propagan el virus por las instalaciones sin barreras que lo detenga.

Finalmente, se encuentra el sector de la población que se cree inmune, intocable, protegido "divinamente", o que es de filosofía antivacunas, o que una vez vacunados no siguen las normas bioseguras, o que superaron el virus sin mayores complicaciones, y este es el segmento de población que más preocupa ya que son conocidos en el mundo científico como los MEGA CONTAMINADORES, MEGA PORTADORES o SUPER CONTAGIADORES, y en específico esto se debe a varias razones:

1- Pueden portar el virus sin padecerlo, al igual que los cero positivos asintomáticos de VIH, que a diferencia del SIDA contagian a otros tan solo con respirar (que por lo general terminan muriendo, y muchas de esas víctimas son familiares y amistades de edad avanzadas).

2- Llegan a contagiarse, pero con los síntomas más leves de la enfermedad, prácticamente no la padecen, es por ello, que suelen sobrevivir al virus y afianzar así su creencia de "seres superiores" que siguen sin seguir las reglas de bioseguridad contagiando a todos a su alrededor.

3- Los vacunados en primera o segunda etapa, que una vez inoculados tienen la falsa creencia de inmunidad permanente e infalible, no siguen los pasos de bioseguridad propia, y esparcen el virus a su alrededor, contagian a otros y se contagian ellos mismos sólo que sobreviven por causa de la vacuna.

4- Los que usan "falsos tratamientos preventivos del virus", que en realidad les hace ser más resistentes a los síntomas de este, pero no inmunes al patógeno, y de contagiarse no se darán cuenta y solo tendrán leves síntomas característicos, continuarán contagiando a otros que probablemente morirán a causa del virus.

En general todos los segmentos de población descritos con anterioridad (sin dejar de referir a algunos gobiernos incrédulos, escépticos y apáticos a la pandemia), suelen olvidar que:

1- el virus no sólo afecta en el presente, sino que reduce la calidad de vida y los años de vida restantes de quienes lo padecen, trasladando esos efectos a su descendencia (hijos) procreada post contagio.

2- la vacuna no les hace inmune al contagio, solo asegura que los efectos del mismo no serán mortales, pero si sufrirán las consecuencias de degradación biológicas posterior al contagio en su cuerpo, y transmisible en su descendencia.

3- quien haya superado la enfermedad y vuelva a contagiarse su probabilidad de morir por el virus será el triple a la del primer contagio, y de superar ese evento sus cuerpos quedarán degradados en sus funciones biológicas de por vida, y transmisible a su descendencia.

4- una vez un contagiado supera el virus, es un agente de contaminación hacia otras personas durante los siguientes tres meses, aunque ya no tenga manifestación de la enfermedad en su organismo, es por ello que es un error pensar que volver al trabajo y a la vida social 15 días después de superados los efectos del contagio no representa problema alguno (para ese individuo no, pero es sumamente fatal para las personas que le rodearán durante ese lapso de tiempo).

5- el virus sobrevive en las superficies entre 9 y 72 horas según el tipo de superficie del que se trate, por ello toda superficie que toque una persona contagiada es otro potencial agente de contaminación para terceras personas sino estas no realizan el correcto proceso de desinfección de dicha superficie o no siguen las normas individuales de bioseguridad.

6- un contagiado que esté realizando labores en su oficina sin uso de mascarilla puede contagiar a toda la empresa del virus con el simple hecho de usar el aire acondicionado centralizado y no tener ventilación natural en su puesto de trabajo, el virus viaja sin barreras que se lo impida a través de los ductos de los sistemas de aire acondicionado centralizado (igual aplica para centros de salud, organismos de seguridad, etc).

7- el porcentaje de inmunidad que ofrecen las vacunas ocurre en realidad posterior a la aplicación de la segunda dosis, entre 7 y 45 días después de la segunda inoculación, según la marca de la vacuna, algunas requieren una tercera dosis (la inmunidad no es inmediata), y aun así se puede contraer la enfermedad.

8- el virus sobrevive a todo tipo de temperaturas ambientales, climas artificiales y condiciones medio ambientales, se han encontrado alimentos procesados, congelados y enlatados contagiados con el virus a pesar de haber sido empacados en un continente diferente al país destino de dichas mercancías.

9- aunque el virus no sobrevive al proceso de cocción de los alimentos, si puede estar activo sobre estos si una vez concluido el proceso de cocción, de servicio, de empacado o de embalado de los mismos, quienes hayan realizado estos procesos no hubiesen usado guantes o mascarillas (respirando, tosiendo o estornudando sobre el alimento ya preparado), exponiendo de esa manera los alimentos al virus, y a quien los ingiere al contagio.

Un reciente estudio realizado mediante simulaciones por computadora, donde un equipo internacional de investigadores ha revelado cuán efectivos son los cubrebocas para evitar esparcir partículas contaminadas, incluso cuando simplemente respiramos, el mismo fue publicado en la revista Physics of Fluids, y se basó en un modelo que difiere de trabajos anteriores centrados en la propagación de las gotas en el aire al toser o estornudar. Los investigadores son especialistas que pertenecen a la Universidad de Stony Brook, Harvard, ETH Zurich y la Universidad de Hanyang, quienes simularon respiraciones normales, que producen chorros periódicos de gotas, a velocidades de menos de la décima parte que cuando son impulsadas por la tos o el estornudo.

Estos resultados demostraron que sin mascarilla las gotas pueden viajar hasta 2,2 metros a través del aire en cuestión de 90 segundos, y usando correctamente la mascarilla, esa distancia fue solo de 0,72 metros, muy por debajo del espacio de distanciamiento social sugerido para evitar contagios. Así se concluyó que incluso la respiración normal produce un campo complejo de acción que puede esparcir las partículas a largas distancias, por lo que una mascarilla disipa la energía cinética del chorro producido por una exhalación, limitando el movimiento de las gotas cargadas de virus. "Nuestros resultados muestran que la respiración normal sin una máscara facial genera chorros de arrastre periódicos y anillos de vórtice circulares principales que se propagan hacia adelante e interactúan con las estructuras de flujo vertical producidas en ciclos de respiración previos... Debido a que el uso de una mascarilla redirige parcialmente el aliento exhalado hacia abajo, el riesgo de que las gotas en suspensión permanezcan en el aire se reduce sustancialmente", revelaron los expertos en su informe investigativo. Los científicos esperan que su trabajo aliente a las personas a mantener el distanciamiento social y el uso de cubre bocas, y afirman que en próximos modelos planean añadir más variables para obtener conclusiones de mayor precisión.

Cómo hemos visto prevenir el contagio del virus no es un acto de fe, de suerte, de buenas vibras, de positivismo, de una vacuna, de un tratamiento preventivo, de un gobierno, sino de la conciencia y acción consciente de cada persona, siguiendo los protocolos debidos tanto a nivel individual como en sus lugares de trabajo, centros de salud y hogares, evitar: el contacto social, fiestas, comer en expendios de alimentos rodeados de terceras personas, ir de compras (sobre todo a lugares que aparentan estar cerrados y ofrecen accesos para compras a puerta cerrada sin ventilación en el local),  compartir socialmente en lugares cerrados, asistir a cines teatros y eventos públicos o deportivos (basta revisar los niveles de contagio durante la Eurocopa de naciones, el Super Bowl o el Juego de Estrellas de la MLB), hacer visitas a otras casas edificios o residencias, permanecer en ambientes de oficinas sin la debida ventilación natural y sin uso de aire acondicionado centralizado (solo los equipos de aire acondicionado individuales tipo convencional o Split son seguros), compartir objetos alimentos o bebidas con otras personas en los mismos envases o con los mismos utensilios, acudir a pistas de baile discotecas o clubes nocturnos, acudir a gimnasios y centros de entrenamientos en espacios cerrados y sin cubre bocas, realizar deporte sin las normas de bioseguridad individuales y colectivas en espacios cerrados, automedicarse pensando que algún síntoma de resfriado o dificultad respiratoria es sólo eso - en realidad es el síndrome de Covid en negación (todo malestar viral o respiratorio es Covid hasta no ser descartado), contagiarse y no avisar al círculo de personas con quién ha compartido en los últimos 7 días, contagiarse y no acudir a un centro de salud.

¿Aún sigue pensando en tomar esas vacaciones postergadas, ir a la playa, al gimnasio, a degustar en un restaurant o heladería, salir a la calle sin necesidad o motivo de fuerza mayor implícito, visitar a amistades y familiares a placer, celebrar fiestas y reuniones especiales y cumpleaños, ir de shopping por placer, reactivar su vida social porque ya no aguanta más no hacerlo?, O ¿prefiere estar vivo y con salud una vez finalizada y controlada la pandemia, y disfrutar de todo lo anterior, y mucho más, a placer y no morir en el intento ni contagiar amistades y familiares si lo realiza por estas fechas?. El único responsable de seguir con vida es usted mismo, nadie más, y el único responsable de contagiarse y padecer la enfermedad es usted mismo, nadie más, y si en el proceso de la enfermedad contagio a familiares, amigos y compañeros de trabajo, el único responsable fue usted, nadie más. Desconocer intencionalmente una realidad no hace que está desaparezca o que no se sufra las consecuencias de la misma.

El mundo sería diferente si cada uno toma la cuota de responsabilidad que le corresponde sin buscar culpables en terceras personas o en el azar o en el destino. Con la pandemia del COVID-19 un segundo de descuido marca la diferencia entre estar sano y vivo, o formar parte de las estadísticas. Se pueden realizar actividades necesarias para la vida y nuestro sustento durante la pandemia, siguiendo todos los protocolos desarrollados por expertos según el área dentro de la cual cada uno se desempeñe, el problema está en obviar esas normas y olvidar el distanciamiento social. La verdad existe para ser dicha y darla a conocer, cada uno es libre de creerla o no, y con la verdad el emisor de esta no ofende ni teme a sus consecuencias.

Si tiene dudas en cuanto a si su empresa o emprendimiento sigue las debidas normas de bioseguridad para el sector al cual pertenece puede visitar los portales de:

- la Organización Internacional del Trabajo,

- la ONU,

- la Organización Panamericana de la Salud,

- la Cruz Roja y Media Luna Roja Internacional.

Si quiere saber más sobre este estudio especializado, y aprender a tomar conciencia al respecto y qué otros también la tomen, en el siguiente enlace encontrará dicho estudio en su publicación original en inglés:

https://aip.scitation.org/doi/full/10.1063/5.0054204.


etiquetas: Salud Covid19

Luis Aguero Autor

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