AUKUS parte 3: incidencias del acuerdo estratégico de defensa indo-pacifico para los países de la asean y toda la región del sudeste asiático


AUKUS parte 3: incidencias del acuerdo estratégico de defensa indo-pacifico para los países de la asean y toda la región del sudeste asiático

26 Septiembre, 2021

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Publicado inicialmente en https://guftahot.wordpress.com/2021/09/26/aukus-parte-3-incidencias-del-acuerdo-estrategico-de-defensa-indo-pacifico-para-los-paises-de-la-asean-y-toda-la-region-del-sudeste-asiatico/

En la entrega anterior, les escribí acerca de lo que para China representaba el ambicioso y polémico acuerdo de defensa entre Estados Unidos, Reino Unido y Australia, un mecanismo militar que ha sido recibido con una mezcla de preocupación y alivio en la región del Sudeste Asiático, una zona en la que AUKUS podría equilibrar la relación de fuerzas entre dos de las superpotencias más importantes, en un juego de poder en que el Mar de China Meridional sirve como principal escenario.

Históricamente, la cautela y la discreción han sido las características del comportamiento diplomático dominantes entre los países del Sudeste Asiático, una región de creciente importancia estratégica y comercial en la que Estado Unidos y China se disputan la influencia.

A sabiendas de eso, las naciones de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se han esforzado por mantener el área que les integra como una zona de paz, libertad y neutralidad, una que sea libre de injerencias de potencias externas. De hecho, como ya vislumbraban el conflicto que se avecinaba entre las dos superpotencias, sus estados miembros, en 1995, también firmaron un tratado mediante el cual se comprometían a mantener las armas nucleares fuera de la región.

A los países de la ASEAN les preocupa la cada vez más creciente rivalidad entre China y Estados Unidos, que se nota y se siente con más intensidad en las aguas del Mar de China Meridional. Sin embargo, para ciertos analistas internacionales que hacen vida dentro del territorio de la ASEAN, con los cuales concuerdo en varios puntos, el acuerdo armamentístico tiene buena acogida en algunos de sus países miembros, ya que este mecanismo de defensa hará que China "sea más cautelosa en el Mar de China Meridional si quiere intimidar a otros países".

No obstante, otras naciones de ese bloque como Malasia e Indonesia han manifestado que temen que el acuerdo tienda a agravar las tensiones en el Mar de China Meridional, zona en la que ya de por sí la situación es complicada por las disputas territoriales entre los estados que la conforman, hecho que se complejiza aún más por causa de la creciente confrontación entre Beijing y Washington. Pero para entender de mejor manera lo que se viene a futuro en el área luego de la firma del AUKUS, importante es conocer de primera mano la posición de los principales países de la región.

INDONESIA:

A través de un comunicado de su Cancillería, fue Indonesia el primer país de la región del Sudeste Asiático en criticar el acuerdo al informar que estaba profundamente preocupada por la continua carrera armamentista y la proyección del poder militar en la zona. En el mencionado comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país, fechado el viernes 17 de septiembre pasado, se hacía hincapié en que Indonesia “está observando con cautela” la decisión militar.

De igual manera, según el ex embajador de este país en Gran Brataña, Rizal Sukma, muchos países de la zona no quieren ser arrastrados a la rivalidad entre Estados Unidos y China. Sukma, quien también es investigador principal del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales con sede en Yakarta, declaró al sitio digital “BenarNews” que el acuerdo de defensa estratégico trilateral avivará una escalada armamentista en el área, sin precedentes.

El ambiente político en el país tras conocerse la noticia se enrareció tan rápido, que el Primer Ministro australiano se vio forzado a cancelar su reciente viaje a Yakarta, ello después de que el Presidente indonesio, Joko Widodo, dijera que no estaría disponible para reunirse.

MALASIA:

El Primer Ministro de Malasia, Ismail Sabri Yaakob, dijo que las armas de guerra podrían proporcionar otros poderes para actuar de manera más agresiva, especialmente en el Mar de China Meridional, declaraciones que hicieron que el Primer Ministro australiano, Scott Morrison, llamase a su homólogo malayo el viernes pasado, para explicarle que la formación del grupo fue para ayudar a Canberra a adquirir submarinos de propulsión nuclear.

Luego de esa conversación telefónica, el premier malayo declaró públicamente que la alianza entre EEUU, Reino Unido y Australia sería un catalizador para una carrera de armas nucleares en la región del Indo-Pacífico, pero en la nota que su despacho emitió sobre esa conversación se aseguró que los dos líderes llegaron a un acuerdo para renovar su compromiso mutuo de mantener la paz y la seguridad internacionales, aunque de momento, en mi opinión, no haya ninguna garantía para eso.

Habría que recordar que el temor tanto de Malasia como de Indonesia no es para nada infundado, ya que estos países han tenido enfrentamientos con barcos chinos en el Mar de China Meridional.

VIETNAM:

Soy de los que cree que Vietnam, país que tiene una gran importancia y juega un rol estratégico en el sudeste asiático, aprueba tácitamente la alianza, aunque en público intente pasar por ser diplomáticamente correcto. Desde esa óptica, intuyo que Hanói apoya esta clase de alianzas porque ejercen un importante contrapeso ante China, y que cambiarán el equilibrio de poder actual en el área.

Durante una rueda de prensa realizada el 23 de septiembre de este año, Le Thi Thu Hang, la portavoz de la Cancillería de Vietnam afirmó que la paz, la estabilidad, la cooperación y el desarrollo en la región del sudeste asiático y el mundo constituyen un objetivo común de todos los países, al que los estados tienen la responsabilidad de contribuir.

En el marco de esas declaraciones, la funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores vietnamita recalcó que su país siempre vigila de cerca el desarrollo de la situación regional, y respondió preguntas acerca de la postura del gobierno de Hanói hacia el establecimiento de la alianza de defensa entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos.

En este punto quiero detenerme un poco, porque de lo informado por parte de la representante del gobierno de Vietnam, de acuerdo a sus respuestas a los medios internacionales, así como por todo lo que se ha escrito en revistas especializadas y en la prensa, puedo concluir que para ese país el desarrollo y uso de la energía atómica solo lo conciben para fines pacíficos y el progreso socioeconómico de las naciones.

En ese sentido, con respecto al proyecto en sí de construcción de submarinos nucleares en Australia, son cuidadosos de emitir un juicio de valor previo, y prefieren monitorear y velar por que haya garantías para la seguridad absoluta, no solo de su población y del medio ambiente, sino en toda la región y el sub-continente.

FILIPINAS:

En marcado contraste con la posición de Indonesia y Malasia, Filipinas ha mantenido su neutralidad diciendo que espera que se preserve el equilibrio de poder en la región de Asia Pacífico. No obstante, su secretario de Defensa, Delfin Lorenzana, recientemente manifestó sus preocupaciones ante la escalada militarista a la que el acuerdo AUKUS pueda conllevar, en una conversación telefónica sostenida con su homólogo australiano, Peter Dutton.

SINGAPUR:

Este país ha expresado su satisfacción con claridad, ya que considera que la firma del mecanismo de defensa trilateral puede contribuir a la estabilidad regional al crear un reequilibrio de fuerzas.

NUEVA ZELANDIA:

A muchos les sorprenderá que, dado los estrechos lazos en las relaciones históricas entre Nueva Zelanda y Australia -e inclusive con países como Reino Unido, EEUU y Canadá-, al gobierno de Wellington ni siquiera se le informase que estaba por firmarse un acuerdo de defensa estratégico que se yuxtapone con la zona en que este mismo país se encuentra. De estas relaciones, cultural y étnicamente muy afines, por factores de tiempo y espacio no me referiré en este artículo (dejándolo para futuras entregas), pero si adelantaré que el secretismo mantenido hasta su anuncio a la prensa internacional evidencia en parte lo que EUA concebido hacer en todo el Indo – Pacífico.

En este sentido, aunque el país no está ubicado exactamente en el sudeste asiático, ya que se sitúa geográficamente más hacia el suroeste del océano indico, Nueva Zelandia comparte una amplia zona de tránsito marítimo con Australia, la que se extiende por aproximadamente 2000 kilómetros.

Por tal motivo, el gobierno de Wellington enfatizó que la decisión de Australia de construir ocho (08) submarinos propulsados por energía nuclear, con el apoyo y asesoría estadounidense - británico, no modificaba en nada el veto neozelandés a la entrada de buques atómicos a su territorio. Al respecto su Primera Ministro, Jacinda Ardern, subrayó que la flota de submarinos nucleares que Australia planea desarrollar no podrá de ninguna manera navegar en aguas neozelandesas.

La premier neozelandesa reiteró el jueves pasado que La posición de su país en relación con la prohibición de embarcaciones de propulsión nuclear en sus aguas se mantiene sin cambios, y recalcó que Nueva Zelanda es ante todo una nación del Pacífico que ve los desarrollos de la política exterior a través de la lente de lo que es mejor para la región.

Sin embargo, la Sra. Ardern dijo tiempo después que, aunque los nuevos submarinos no serían bienvenidos dentro de las fronteras de su país, todavía estaba a favor del nuevo acuerdo entre Australia, Estados Unidos y el Reino Unido. La mandataria de uno de los países con índice de desarrollo y calidad de vida más altos del mundo, dejó muy en claro que no cambiaría los estrechos lazos de seguridad e inteligencia que su país tiene con las tres naciones, con las que también, junto a Canadá, comparte espacio dentro de la alianza Five Eyes.

Ardern se refirió a varios preceptos más de la política exterior de Nueva Zelanda, y dio la bienvenida a un mayor compromiso del Reino Unido y Estados Unidos en la región, aprovechando la ocasión para reiterar que el objetivo colectivo de esos tres países junto a su nación debe ser la entrega de paz y estabilidad, así como la preservación de un sistema basado en las reglas internacionales.

¿Qué pienso yo?

Durante la última década, las naciones del Indo - Pacífico han tenido cada vez más dificultades para navegar entre las dos superpotencias. Es previsible que el Mar de China Meridional, donde China mantiene disputas territoriales con Taiwán, Malasia, Brunéi, Filipinas y Vietnam, se convierta a futuro en escenario de nuevos equilibrios de poder por causa de la implementación del acuerdo AUKUS, pero en mi opinión habría que descartar que las posibles demostraciones de fuerza se traduzcan en enfrentamientos bélicos entre Beijing y alguna de estas naciones o las de la alianza de defensa trilateral.

Sin dudar creo que agregar submarinos australianos de propulsión nuclear a la compleja situación existente en esos mares de la región podría tener el potencial de cambiar la dinámica del poder en la zona. De hecho, su impacto ya se ha hecho sentir de tal manera, que lo más probable es que el tema del acuerdo sea el punto culminante de la próxima cumbre de la ASEAN, la cual está programada para llevarse a cabo el próximo mes de octubre.

También creo que China es un país lo suficientemente inteligente para evitar cualquier conflicto grave de confrontación con sus vecinos, y aún más con sus rivales de la coalición trilateral. La administración de Beijing tiene un objetivo más grande e importante que se ha fijado de aquí al año 2049 (y del cual les estaré precisando en un artículo que versará solo sobre el Gran Dragón Asiático) y que no es otro que el convertirse en la primera potencia mundial, por lo que serán precavidos a sabiendas de que este no es su momento y que la estructura de seguridad en la región no les favorece de momento.

Por los mismos motivos, tampoco creo que exista el riesgo de una invasión china a Taiwán, en contra de lo que piensan y afirman no pocos analistas y políticos, ya que Beijing está en su propio proceso de afirmación, y recibir una fuerte condena ahora, de la mano de múltiples sanciones por parte de la comunidad internacional si invade esa isla sin motivo alguno, no están dentro de sus planes.

De igual forma insisto en creer que la alianza AUKUS va más allá de un mero conflicto que solo se circunscriba al Mar de China Meridional, y prefiero enmarcarlo dentro de la percepción estadounidense según la cual, China representa la mayor amenaza para su posición en el mundo y para la de todo el orden del Status Quo occidental, por lo que pienso que este nuevo mecanismo de defensa estratégica es un peldaño más con el que quiere preservar “un orden internacional basado en sus leyes y regulaciones".

Entonces, es justo sobre ese particular y en ese contexto que se enmarcan los reiterados llamamientos del presidente Biden para que se establezca una región Indo - Pacífica libre, que también aseguré la libertad de navegación en el Mar de China Meridional. De hecho, ese fue justo el mensaje que instruyó el presidente estadounidense que llevara la vicepresidenta Kamala Harris a sus homólogos durante sus recientes viajes a Singapur y Vietnam.

Volviendo al proceder futuro de China, soy más dado a pensar que ese país seguirá por los momentos contrarrestando la influencia de EUA de la misma manera en que lo ha venido haciendo en los últimos años, con inversiones en infraestructuras y en otros sectores, políticas que le han permitido ganar influencia en países como Camboya, Laos y Birmania, así como para relajar sus tensiones con Filipinas.



etiquetas: Geopolítica

Gustavo Adolfo Agüero Cruz Autor

El Acucioso

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