Plan anti-OPEP aún no ha funcionado


Plan anti-OPEP aún no ha funcionado

24 Noviembre, 2021

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Los mayores consumidores de combustible fósiles tomaron una decisión coordinada de reducir sus reservas estratégicas de petróleo en sus respectivos países, con la intención de obligar al precio de los combustibles a bajar, esto en medio de una crisis mundial de energía, acción que se sumaron EE.UU. Japón, Reino Unido, Corea del Sur, China y la India. Sin embargo, la reacción de los mercados ha sido hasta el momento negativa, Según la agencia de noticia Bloomberg el “esfuerzo coordinado sin precedentes por los mayores consumidores de petróleo del mundo” puso en duda su verdadera eficacia.

La casa Blanca fue la primera administración en comunicar su decisión de disponer de sus reservas estratégicas por 50 millones de barriles de crudo, “para resolver el problema del suministro”. Posteriormente, el gobierno indio comunicó su decisión de liberar 5 millones de barriles, asimismo, lo hizo Londres, comprometiéndose en reducir su inventario en 1.5 millones de barriles. A su vez, Tokio informó que utilizaría de su reserva de petróleo, pero no precisando la cantidad a utilizar.

De acuerdo con Biden, la estrategia "marcará una diferencia" en el mercado energético. "Tomará tiempo, pero dentro de poco verán que los precios de la gasolina están bajando cuando llenen su tanque. Y a largo plazo reduciremos nuestra dependencia del petróleo mientras pasamos a la energía limpia", agregó.

Esta acción conjunta de los países consumidores fue en respuesta a la negativa de los países productores, a no aumentar la producción cuestión que reduciría los precios, tomando la premisa de la oferta y la demanda.

Sin embargo, la medida no ha tenido el efecto deseado por los países implicado en la medida, por el contrario, los precios de los contratos a futuro del WTI, para suministrar en enero del próximo año tuvo una leve subida y alcanzó los 79,19 dólares y reduciendo al final del día a 78 dólares por barril.

Igualmente, los precios a futuro para el Brent para ser suministrado en enero experimentaron una subida hasta llegar 82,96 dólares por barril.

Además, según el banco de inversiones Barclays que dijo que “pensamos que las reservas estratégicas de petróleo no son una fuente sostenible de suministro y los efectos de esta intervención en el mercado solamente serán temporales”.

Por otro lado, Dan Brouillette, exsecretario de Energía de EE.UU. señaló que “de verdad pienso que es una mala decisión política. De eso no hay duda”, destacando que las reservas estratégicas son para proteger a los consumidores de interrupciones de combustible y que hoy no es el caso.

Para Brouillette, la única emergencia que puede ver a día de hoy es la política, la decisión de contraatacar a la OPEP es un “enfoque equivocado”, teniendo como única solución el aumento de la producción.

Asimismo, para Stephen Schork, analista de Schork Report, manifestó una opinión similar a la de Brouillette, afirmando que la única razón para utilizar las reservas estratégicas es la de una interrupción de suministros imprevisto en un corto plazo. Concluyendo así que los precios seguirán aumentando.

Además, Schork agregó que, “existe un número considerable de apuestas de que veremos un precio de 100 dólares por barril”.

De igual modo, dijo que la cantidad de reservas a liberar es insuficiente para que pueda ver un verdadero impacto en el comportamiento d ellos precios del crudo, “hablamos de 50 millones de barriles de EE.UU. potencialmente otros 50 millones de nuestros socios. Son 100 millones de barriles de petróleo: es un día de demanda global del crudo”.

Otro factor a considerar es que, si estos países que van a liberar sus reservas y si partimos de la premisa, que es solo para momento de escasez y recortes del suministro, esto implicaría que los mismos están reduciendo su capacidad de respuesta ante cualquier recorte imprevisto.

En tal sentido, en la actualidad los diferentes conflictos que pudieran potencialmente estallar en una guerra y uno en especial en el golfo pérsico en el estrecho Ormuz, en donde pareciera que en cualquier momento Irán pudiera bloquear, cuestión que ha demostrado tener la capacidad pero que tendría una respuesta por parte de EE.UU. y sus aliados de la región, poniendo aún más presión a los suministros a tiempo de petróleo y por ende, aumentaría mucho más los precios.


etiquetas: Geopolítica Economía

Juan Carlos Briceño Autor

Objetividad

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